Hoy estoy como Schmidt nadie dice nada para mi... Mi amigo Valentín, se durmió, su chica lo esperaba y se durmió
Volví al barrio por el camino más largo y aun así me sobraron varias horas que no es fácil descansar, dejar de rebotar, del efecto de su toque-risa
Hoy esto como Schmidt todos son felices para mi Me volveré a dormir, alguna vez, y el tiempo habrá acabado para mi...
La mejor actriz de la ciudad o por lo menos, la más linda que vi me enseñó con diez palabras, y ni siquiera fueron tantas, la potencia del amor que guarda Que no es fácil descansar, dejar de rebotar, del efecto de su toque-risa