Una estrella de oro y miel se encendió en mi corazón y fue cubriendo mi piel la espesura de su amor. Madre de la libertad muéstrame en tu Hijo el sol.
Entre el cielo y la quietud de la paz de tu verdad, oh Guardiana de mi fe crece esta comunidad y a la luz de la oración nos hermana tu bondad.
Oh, María, Madre fiel cuidaré bien de esta flor que sembraste en mi jardín, le daré todo mi amor. Mi tristeza echó a volar, hoy hay gozo en mi interior.
Abriré mi pecho en dos y lo llenaré de Ti. Y aunque no podré borrar el pasado que viví, renunció a quien fui hasta ayer y te entrego a Vos mi Sí.
En tu mirada el azul se hizo luna de piedad y cubrió con su esplendor mi pesada oscuridad. Ya tu gracia pudo al fin quebrar con mi soledad.
Oh, María, Madre fiel cuidaré bien de esta flor que sembraste en mi jardín, le daré todo mi amor. Mi tristeza echó a volar, hoy hay gozo en mi interior.