Una flor se interpuso en tu horizonte, Resplandeciendo ante todo lo demás. Adorando lo que la rodea y que no tiene, Lo que pretende jamás lo sabrás.
Y ahora la ves marchitarse velozmente, Te sorprende lo que ves y te estremece, Recordás, nada es lo que parece. La hipocresĂa descansa en su mente…