No me siento más hombre que otros hombres, ni soy menos, tampoco, lo aseguro. Voy llevando mi vida sin apuro, no se apura quien nunca hizo mal. Me enseñaron, de pibe, a ser derecho y a enfrentarme sin miedo a la verdad, tengo un "cuore" bien grande en este pecho, siempre abierto al amor y a la amistad.